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Los siete principios de nuestra filosofía de inversión

Frédéric Dupuy | octubre 22, 2020 | 0

Una filosofía de inversión basada en siete principios

En este post más largo de lo habitual te contamos cuales son los fundamentos de nuestra filosofía de inversión. Estos principios son tan importantes, o incluso más, que los algoritmos que soportan nuestro modelo de gestión cuantitativa.

 

filosofía de inversión Finanbest

 

1- No especulamos, invertimos. 

“La inversión debe ser más como esperar a que la pintura se seque o a que la hierba crezca. Si quieres emoción, toma 800 dólares y ve a Las Vegas.” Paul A. Samuelson

Especular consiste en apostar dinero en un activo esperando que su precio suba o baje rápidamente en base a desequilibrios en los flujos de oferta y demanda, independientemente del valor intrínseco del activo o de su capacidad de generar retornos financieros. De hecho, la especulación puede tener por objeto activos productivos (por ejemplo, acciones y bonos, que generan retornos financieros) o activos no productivos que no rinden nada (por ejemplo: tulipanes, obras de arte, sellos de colección, oro, ¿criptomonedas?).

Es cierto que uno puede ganar dinero especulando, pero no lo puede hacer de forma consistente y sostenible en el tiempo. Por ello, una estrategia sensata de ahorro o de inversión a largo plazo (por ejemplo, para preparar una jubilación) no puede estar basada en la especulación: el riesgo de perder es demasiado alto, y no hay racional económico sólido que la sostenga.

A su vez, invertir consiste en financiar proyectos económicos reales y concretos que generan ingresos y beneficios a cambio de una retribución financiera: bonos y acciones pagan intereses, cupones y dividendos y además su precio se aprecia a medida que se concretan y crecen los proyectos. La gran apuesta de este tipo de inversión es que a la larga la economía real siempre crece, porque se apoya en el consumo, la inversión, el dinamismo de la demografía, el progreso, los intercambios comerciales y en la innovación.

En Finanbest no especulamos, sino que invertimos cada día en la economía real a través de un gran número de bonos y acciones, mediante fondos de inversión* diversificados, para que mañana nuestros clientes puedan cosechar los retornos ligados al crecimiento de la economía global.

* fondos de «acumulación»: los dividendos, intereses y cupones se reinvierten en el propio fondo

 

2- Invertir correctamente exige paciencia y una visión de largo plazo. 

“Los dos guerreros más poderosos son la paciencia y el tiempo.” Leo Tolstoy

Invertir y ganar dinero de manera racional y eficaz en los mercados financieros necesita paciencia y una visión a largo plazo: es una condición sine qua non. En efecto, en el corto plazo los activos financieros sufren un alto nivel de variabilidad porque están sujetos a un gran número de factores que pueden afectar a sus precios (noticias y rumores, buenos o malos, efectos de moda, datos macro-económicos específicos, geográficos o sectoriales, recomendaciones de analistas etc…). Es muy difícil por no decir imposible prever estos movimientos, e intentar hacer «market timing» para saber si es mejor comprar o vender hoy, mañana o dentro de una semana – es un juego perdido de antemano cuyo éxito potencial depende principalmente de un único factor: la suerte. Y la suerte, lo sabemos, no se repite de manera indefinida…

En cambio, si uno es capaz de aguantar las peripecias y turbulencias del corto plazo, será recompensado por la rentabilidad de sus inversiones a más largo plazo porque estas están ligadas a una fuerza subyacente mayor: el crecimiento económico que a la larga sabemos que tiende a ser positivo. Esto es aún más cierto cuando se trata de una inversión muy diversificada como por ejemplo en el caso de fondos de inversión que invierten en centenas de acciones o bonos distintos de varios sectores y de varios países.

Puede parecer extraño que sea menos difícil prever una rentabilidad a largo plazo que una a corto plazo, pero esto es algo que se observa también en física. Por ejemplo: imaginemos que estamos en el mes de enero, en pleno invierno. Sabemos que es muy difícil prever si el próximo sábado hará un grado de temperatura más o menos que hoy, pero podemos prever con un alto grado de certidumbre que dentro de 6 meses hará como mínimo unos 5 grados de temperatura más que hoy, y también prevemos con mucha confianza que en 50 años la temperatura media del planeta habrá subido en comparación a hoy. A muy corto plazo, es difícil predecir con precisión, pero a medio y largo plazo nos podemos apoyar en fenómenos físicos potentes: las estaciones y el calentamiento global. Si apostamos dinero a que, en 50 años, de media, el planeta será más caluroso que hoy en día, sería un error cancelar la apuesta si en una semana baja la temperatura. Esto es la diferencia entre las tendencias potentes de largo plazo (estaciones, global warming en el caso del clima – e innovación, demografía, comercio, consumo etc. en el caso de la economía), y el ruido del corto plazo.

En Finanbest, no hacemos «market timing», somos gestores de baja frecuencia, pacientes, y re-ajustamos las inversiones únicamente cuando nuestro modelo detecta cambios estructurales o nuevas tendencias en la economía y en los mercados globales. Estamos convencidos de que, como dice Warren Buffet, «el mercado de valores es un dispositivo que transfiere el dinero de los inversores impacientes a los inversores más pacientes«.

 

3- En finanzas, desconfiar de las ideologías y de los dogmatismos. El pragmatismo es una virtud.

“Intento comprender la verdad, aunque esto comprometa mi ideología.”  Graham Greene

 Las ideologías que pretenden responder a todas las preguntas son peligrosas. Los modelos que pretenden controlar y explicar totalmente fenómenos complejos pueden ser dañinos. En finanzas no existen martingalas ni panacea universal.

Al seleccionar los instrumentos de inversión para invertir en los diferentes mercados de nuestro Asset Allocation podemos elegir entre fondos indexados (fondos de gestión pasiva que se limitan y se conforman con replicar un índice), y fondos de gestión activa (pretenden optimizar la selección de un menor números de acciones y bonos para “batir un mercado”). Nos aprovechamos de lo mejor de ambos mundosy según el caso, elegimos uno u otro.

Reconocemos las numerosas ventajas de los fondos indexados y ETFs: son muy transparentes y muy económicos. Replicar un índice (por ejemplo, el S&P500 o el Eurostoxx50) es sencillo, por eso la comisión de gestión es muy baja. Estos fondos dicen lo que hacen y hacen lo que dicen: dan una rentabilidad igual a la rentabilidad del índice que replican, menos la comisión de gestión (baja) y más/menos una pequeña desviación mínima. En gran medida, lo que caracteriza a estos fondos son sus menores comisiones: este ahorro en comisiones se transforma directamente en rentabilidad adicional. Además: ¿por qué querer intentar batir un índice?  Lo realmente importante no está en batir a un índice, sino que en seleccionar bien en qué mercado/índice invertir, y qué cantidad de su patrimonio (Asset Allocation).

Por estas razones en la mayoría de los casos seleccionamos fondos indexados. En los mercados de renta variable de nuestras carteras Profile y de los planes de pensiones, siempre es el caso. En efecto, los índices de los grandes mercados de acciones son conocidos, buenos, y ponderan las empresas por su capitalización bursátil, lo que corresponde a una sistemática de trading de «momentum» sensata y eficaz: invierten más en empresas grandes y consolidadas que en las de menor tamaño, y los reajustes se hacen a favor de las empresas que crecen y en detrimento de aquellas que se comportan peor.

Sin embargo, en determinados mercados – como por ejemplo bonos High Yield, bonos de países emergentes, o bonos de muy corto plazo – preferimos fondos de gestión activa, siempre y cuando esta gestión esté ligada a un benchmark (índice de referencia), tenga una estrategia de inversión transparente, y costes de gestión bajos. En efecto, en estos mercados más complejos pensamos que puede ser peligroso tener sus inversiones atadas ciegamente a un índice: un índice no es perfecto ni es la panacea universal, tiene sus limitaciones y sus inconvenientes. Un fondo indexado es tan bueno como el índice que replica: si el índice es bueno el fondo indexado es bueno, y por el contrario si el índice es malo, el fondo es malo. Así que, en algunos mercados concretos, principalmente en renta fija, pensamos que los inconvenientes de los índices benchmark superan el beneficio del menor coste de la gestión indexada. Además de ello, consideramos que, en estos mercados, una gestión activa nos permite un mayor control del riesgo de las inversiones de nuestros clientes.

En el caso particular de nuestra cartera Green ISR es notable la predominancia de la gestión activa frente a la gestión pasiva incluso en los mercados de renta variable: pensamos que la gestión activa es necesaria para abarcar correctamente los criterios ASG (Ambientales, Sociales, y de Gobierno Corporativo) y las inversiones de impacto medioambiental, entre otras razones por la parte de subjetividad y de análisis cualitativo (es decir, no indexable) que eso muchas veces conlleva.

Finalmente, tampoco consideramos que exista un modelo cuantitativo o algoritmos matemáticos que puedan generar de manera autónoma, sistemática y repetida buenas rentabilidades. El modelo de gestión de Finanbest está basado en un modelo económico potente y probado (Black-Litterman & Markowitz), probablemente uno de los más sólidos y sensatos del mercado. Pero no dejamos al modelo correr solo, ni tampoco decidir las inversiones: un comité de expertos parametriza el modelo, analiza los resultados y propuestas del modelo, y toma las decisiones finales. No hay modelo cuantitativo perfecto, sino modelos matemáticos y algoritmos que aumentan las capacidades de nuestro comité de expertos.

 

4- Menos costes es más rentabilidad.

“Cuida de los pequeños gastos; un pequeño agujero hunde un barco.”  Benjamin Franklin

Una de las razones por las cuales el ahorrador español está tan descontento con los productos de ahorro e inversión que tiene en su banco reside en las altas y muchas veces indebidas comisiones que se le cobra. Uno tiene que estar atento pues muchas de estas comisiones pueden esconderse bajo varios conceptos…

Las comisiones se cobran de la propia inversión, así que directamente lastran su rentabilidad. Un producto financiero es un producto muy peculiar: es el único producto donde la tradicional relación entre el precio y la calidad no es siempre creciente, sino que decrece pasado cierto humbral.

Por ejemplo, en el caso de los coches: si el coche A es el doble de caro que el coche B, algo más tendrá el coche A. Será más seguro, más rápido, más cómodo o incluso uno pueda juzgarlo más bonito. Quizás no el doble de seguro, rápido, cómodo o bonito, pero algo más tendrá. En el caso de un producto de inversión o de ahorro no es así. Los primeros euros de comisiones sirven para acceder a servicios, tecnología y modelos financieros que permiten conseguir una gestión a medida y optimizada. Pero más allá de un cierto nivel de comisión, gastar más no es eficiente: no se obtiene indefinidamente más rentabilidad pagando más comisiones, ¡eso no es posible! Incluso pasa lo contrario: pasado el nivel eficiente de comisiones justificadas y útiles para una gestión financiera inteligente, toda comisión extra hace lo contrario de lo que busca el cliente y le resta rentabilidad, es decir, ¡empeora el producto!

Gracias a la digitalización de nuestro modelo de negocio, a la automatización de nuestros procesos, y a nuestra independencia a la hora de seleccionar los mejores fondos de inversión para nuestros clientes, las comisiones de nuestras soluciones de inversión son radicalmente bajas. Este ahorro en comisiones representa una rentabilidad adicional directa para las inversiones de nuestros clientes.

 

5- En materia de inversiones la independencia es fundamental.

“Ser independiente es cosa de una pequeña minoría, es el privilegio de los fuertes.” Friedrich Nietzsche

Una razón por la cual el ahorrador español está tan descontento con los productos financieros que tiene en su banco reside en los conflictos de interés que tiene el banco cuando vende fondos de inversión a sus clientes. El banco no es independiente y promociona sus propios productos, o fondos de gestoras con quienes tiene acuerdos comerciales (el banco cobra retrocesiones de estas gestoras). De esta forma, los clientes acaban invirtiendo en fondos mediocres y caros.

Desde Finanbest solo cobramos de nuestros clientes, esto garantiza un estricto alineamiento de nuestros intereses con los suyos. Además, nuestra independencia nos permite elegir entre más de 50.000 fondos de inversión de más de mil gestoras internacionales distribuidos por la mayor plataforma del mundo: AllFunds. Seleccionamos libremente los mejores fondos que compiten en el mercado global, con todas las exigencias y cualidades que esto requiere. Además, tenemos acceso a la clase limpia («clean») o a la clase institucional de los fondos que elegimos, es decir a una clase más económica que suele estar reservada a altos patrimonios o clientes institucionales: comisiones mínimas, y sin «rebate» (retro-cesiones). Por esto nuestras carteras están compuestas por una mayoría de fondos indexados (gestión pasiva) y de algunos fondos de gestión activa de grandes gestoras internacionales como Vanguard, BlackRock, Pictet, Amundi, M&G, Pimco, etc… Lamentablemente, ningún fondo de gestora española destaca en esta comparativa contra los fondos internacionales.

Confiar su dinero a un banco que sufre de conflictos de interés es tan absurdo y dañino como acudir a un hospital que solo utiliza medicamentos de su propia empresa farmacéutica o de algunas pocas empresas farmacéuticas que le pagan para recetar sus medicamentos (retrocesiones). Queremos lo mejor para nuestra salud, y todos preferimos que el hospital tenga acceso a los mejores medicamentos disponibles en el mercado internacional, que cada médico pueda elegir libremente la mejor solución para sus pacientes, y que no cobren por recetar una marca más que otra… Si quieres lo mejor para tu dinero, conviene exigir lo mismo para él.

 

6- Diversificación: una exposición global y menos riesgo.  

«Nunca pongas todos tus huevos en una misma cesta.» Sabiduría popular

El riesgo que conlleva una inversión se controla, se transforma, pero no desaparece. Una manera bastante eficaz de controlarlo consiste en diversificar las inversiones. En lugar de apostar por un pequeño número de compañías, es más razonable repartir las inversiones en un mayor número de emisores, compañías, países y sectores. Es bastante difícil, por no decir imposible, hacer apuestas acertadas de manera sistemática y consistente en el tiempo. El riesgo de una estrategia basada en apuestas es muy alto, puede que salga bien durante un tiempo limitado, pero con una muy alta probabilidad también generará en algún momento pérdidas significativas. Una estrategia de diversificación utiliza los efectos de des-correlación entre las inversiones (efectos de compensación entre distintos activos o mercados) para bajar el nivel total de riesgo (o volatilidad) de una cartera.

La diversificación no es solo una manera de protegerse contra los riesgos que puedan surgir en el corto plazo. También se trata de buscar fuentes de rentabilidad fuera de la economía española, de invertir en todos los países y todos los mercados del mundo donde vemos crecimiento económico a largo plazo.

De momento invertimos en estos mercados:

  • Deuda Pública Euro de corto plazo
  • Deuda Pública Euro de largo plazo
  • Deuda Pública USA USD de corto plazo
  • Deuda Pública USA USD de largo plazo
  • Renta Fija Privada Investment Grade Euro de corto plazo
  • Renta Fija Privada Investment Grade Euro de largo plazo
  • Renta Fija High Yield Global
  • Renta Fija Mercados Emergentes
  • Renta Variable Global Países Desarrollados
  • Renta Variable Mercados Emergentes
  • Renta Variable EEUU
  • Renta Variable Europa
  • Renta Variable Japón
  • Renta Variable Small-Cap Global

Las carteras de nuestros clientes tienen exposición a entre 5 y 8 de estos mercados. Esto representa un primer nivel de diversificación: renta fija (bonos) y renta variable (acciones), países desarrollados y países emergentes, empresas privadas y gobiernos etc… La proporción exacta de la inversión en cada uno de estos mercados (Asset Allocation) se define gracias a nuestro modelo matemático bajo la supervisión de nuestro comité de expertos con el doble objetivo de control del riesgo y maximización de la rentabilidad a largo plazo.

Pero, además, en cada uno de estos mercados, se elige nuevamente una estrategia de máxima diversificación a través de fondos de inversión. Por ejemplo, el fondo Vanguard Global Small Cap Index Fund tiene más de 4000 compañías de pequeña y mediana capitalización del mundo desarrollado en cartera, el fondo Vanguard Global Stock Index invierte en más de 1600 grandes empresas internacionales, y el fondo iShares Euro IG Corp Bond Index Fund en casi 3000 bonos.

Esta estrategia de diversificación optimizada no solo es muy sensata, sino que también es muy económica, no es muy costosa de implementar, y por eso es muy eficaz desde un punto de vista financiero.

 

7- Proteger las inversiones de las emociones y de los sesgos de comportamiento: procesos, sistemática, datos y rigor científico.

“No compres con optimismo, sino con aritmética.” Benjamin Graham

Si es cierto que a la gente le gusta invertir en base a intuiciones, a corazonadas o al último comentario leído u oído, en realidad invertir eficazmente requiere de una gran disciplina.

Para proteger las inversiones de las emociones que pueda tener un gestor humano, y de sus posibles reacciones excesivas frente al flujo de noticias, muchas veces indiscernibles, y frente a las subidas y bajadas del día a día, es importante basar la gestión en el rigor científico, en procesos, y en una sistemática. La frialdad y la objetividad de los datos y de las matemáticas nos marcan una disciplina a seguir y un marco de optimización de cartera solido en el cual apoyarnos. Utilizamos varios modelos y algoritmos para definir nuestras estrategias de inversión. Se basan esencialmente en datos: datos históricos de rendimientos pasados, de volatilidad (riesgo), de correlación (propensión que puedan tener distintos activos/mercados de moverse juntos o al revés de divergir en movimientos de corto plazo), de curvas de tipos de interés de las distintas divisas, spread de créditos, inflación, crecimiento PIB, beneficios de empresas, dividendos etc… Estos datos son un apoyo indispensable para invertir de manera racional y rigorosa.

Pero el robot/modelo no anda por libre, ¡hay un piloto, humano! Este pilotaje se hace desde nuestro comité de inversión, compuesto por profesionales del mundo de la inversión, de la banca, de las finanzas y de la economía. Nosotros configuramos el modelo: marcamos expectativas de rendimientos futuros que van acompañadas de grados de convicción, e imponemos limitaciones en algunos activos. Esto nos permite balancear los datos históricos, o estadísticos, con nuestra visión del mercado. Luego, nuestro modelo es capaz de optimizar el binomio rentabilidad/riesgo de las carteras dadas las limitaciones y los parámetros que le imponemos.

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